En una jornada de solidaridad y compromiso con el medio ambiente, que quedará para el recuerdo, casi medio centenar de voluntarios, entre ellos aficionados del Sporting y del Oviedo, se unieron para limpiar las playas de Asturias. Esta iniciativa, promovida por Aficiones Unidas y Cogersa con el respaldo de la red PBIP México, demuestra que la pasión por el fútbol puede trascender las rivalidades deportivas y ser un motor para el cambio y la protección del medio ambiente.

El Playón de Bayas fue testigo de esta inusual pero inspiradora escena en la que aficionados del Sporting y del Oviedo, dejando a un lado su rivalidad y unieron sus fuerzas para limpiar la costa asturiana, logrando retirar cerca de 300 kg de basura. 

La jornada estuvo llena de momentos memorables. Algunos sportinguistas, recién llegados de madrugada tras el partido en Leganés, no dudaron en sumarse a la iniciativa, evidenciando que el compromiso con el medio ambiente no entiende de horarios ni de cansancio. Peñistas de ambos equipos trabajaron codo con codo, compartiendo risas y anécdotas mientras llenaban bolsas de basura, demostrando que el cuidado de nuestro entorno puede ser un punto de encuentro para todos.

Jorge Guerrero, presidente de Aficiones Unidas, subrayó la relevancia de esta acción: «Es una de las mejores medidas en las que podemos contribuir». Sus palabras reflejan el espíritu de la iniciativa, que no solo pretende limpiar las playas, sino también concienciar a la población sobre la importancia de mantener nuestros espacios naturales libres de residuos.

Además del entusiasmo de los aficionados locales, esta campaña ha recibido un importante apoyo de la red PBIP México y la empresa Cogersa, que proporcionó equipos de limpieza, formación y talleres para los participantes, entre otras cosas. Esta colaboración ha sido clave para el éxito del proyecto, que promete extenderse a otras playas de Asturias y, posiblemente, a otras ciudades costeras de España.

La jornada en el Playón de Bayas es solo el primer paso de una campaña más amplia que pretende conservar el entorno natural y promover un turismo sostenible. La Federación de Peñas del Sporting, bajo la dirección de Jorge Guerrero, ha desempeñado un papel crucial en esta labor. Guerrero expresó su orgullo por contribuir a la preservación de las playas asturianas y animó a otros aficionados y peñas a unirse a esta importante causa.

Esta ejemplar iniciativa demuestra que el fútbol puede ser un poderoso catalizador para el cambio y un vehículo para fomentar el compromiso medioambiental. La unión de aficionados de diferentes equipos, dejando a un lado sus rivalidades y teniendo un objetivo común, es es un claro ejemplo del poder transformador del deporte y su capacidad para generar un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente.