
Comienzan las despedidas en Gijón. El Sporting se jugó la vida en Ipurua ante el Eibar pero no pudo ser. Los asturianos descendieron matemáticamente a Segunda y los rojiblancos han dejado atrás las lágrimas para hacer autocrítica y lanzar mensajes de ánimo a su afición. Burgui, el autor del único gol que logró extender la esperanza de la parroquia gijonesa por unos minutos, aprovechó las redes sociales para transmitir una emotiva despedida.
«Prometí dar todo lo que tuviera, hasta el último segundo. Lo intenté, lo intentamos, pero no pudo ser, el fútbol no ha sido todo lo justo que debería con este equipo», ha escrito en su cuenta de Instagram. Tras recordar sus «duros inicios» y hablar de la «grandeza» del club, se ha despedido de sus compañeros, del cuerpo técnico y, por supuesto, de los aficionados. «Gracias por haberme dado la oportunidad de vivir la experiencia más bonita e importante de mi carrera deportiva. (…). Llevaré con orgullo le nombre y el trato recibido por el Sporting». «No nací aquí, pero soy y seré sportinguista de por vida», ha concluido el extremeño que vuelve al Real Madrid tras pasar una temporada como cedido en las filas gijonesas.
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